El lo compró nuevo en el 1982 y ha permitido que se desintegre poquito a poquito y se ha convertido en una leyenda en su barrio. Esto no es en un país del tercer mundo que está, sino en (Inwood ) en la parte norte de Manhattan. El dice que la gente lo reconoce por el auto en todos lados.
A propósito el caballero no es un desamparado o un borrachón es un músico disciplinado que toca en lugares de prestigio, pero prefiere pasearse en esa porquería de Honda Civic y ver la cara que ponen los que atienden los valet parking. El tiene suficiente para comprarse uno nuevo si quisiera.
Algo muy importante que debo agragar es que si este señor hubiese sido negro, hispano o asiático, nunca hubiese llamado la atención a nadie en su barrio, pero un anglosajon. -¿Sería por eso que ha hecho noticia allá y ahora aquí para el mundo? Y la otra pregunta ¿Se atreverian ustedes lectores y bloggeros andar en ese auto?


























